Electroterapia y terapia neuromotriz en rehabilitación post-ACV
Efecto de la Electroterapia Neuromuscular en la Recuperación Post-ACV
¿Cómo mejora el bíceps tras un ACV?
Durante la investigación, se aplicó un protocolo combinado que logró cambios estructurales medibles en la musculatura del brazo afectado por la parálisis. Un estudio experimental prospectivo determinó que la electroterapia neuromuscular asociada a la terapia neuromotriz aumenta significativamente el grosor del músculo bíceps braquial parético en pacientes con secuelas de ataque cerebrovascular. Este fenómeno de hipertrofia muscular es crucial, ya que el ACV suele provocar una degradación acelerada del tejido. Imagine que el músculo es un resorte que ha perdido su tensión; la corriente de Hufschmidt actúa "entrenando" rítmicamente las fibras para que recuperen su forma y capacidad de respuesta. Aunque ambos grupos del estudio (control y experimental) mostraron mejoras, el grupo que recibió electroterapia exhibió un incremento relativo superior en el grosor del bíceps, sentando una base biológica para una mejor palanca mecánica en el movimiento del codo.
¿Quiénes lideran este avance en Chile?
Este estudio piloto experimental fue impulsado por un equipo multidisciplinario liderado por los investigadores: Patricio Bernedo-Schirmer, Fernando Valenzuela-Aedo, Matías Barrera-Sepúlveda, Juan Carranza-Leiva, Macarena Artigas-Arias, Gabriel Nasri Marzuca-Nassr y Arlette Doussoulin-Sanhueza. Los involucrados son investigadores del Departamento de Ciencias de la Rehabilitación de la Universidad de La Frontera, profesionales de la Clínica Medifis y pacientes adultos con ACV isquémico o hemorrágico El grupo, que integró a académicos del Departamento de Ciencias de la Rehabilitación de la Universidad de La Frontera, profesionales de la Clínica Medifis y expertos en fisioterapia, biología celular y morfología, supervisó de cerca a 10 participantes adultos con secuelas de ACV isquémico o hemorrágico. Esta colaboración permitió un control riguroso de variables complejas como la espasticidad y la fuerza isométrica, asegurando que la electroterapia neuromuscular se ajustara a los parámetros técnicos necesarios para lograr contracciones efectivas sin generar reacciones adversas.
¿Dónde se aplicó esta neuroterapia?
El epicentro de esta investigación clínica fue la zona sur de Chile, aprovechando la infraestructura académica y asistencial de la región. La investigación se llevó a cabo en centros asistenciales de la ciudad de Temuco, específicamente en la Clínica Medifis y laboratorios de la Universidad de La Frontera. Estas instalaciones contaron con el equipamiento necesario para realizar evaluaciones de ecografía y absorciometría de rayos X (DEXA) para medir la composición corporal de manera precisa. El entorno clínico de Temuco permitió un seguimiento directo de los pacientes en su contexto local, facilitando que el protocolo de intervención se integrara de manera natural en sus rutinas de rehabilitación. Este contexto geográfico es relevante, ya que demuestra la capacidad de las instituciones regionales chilenas para producir evidencia científica de alto nivel en el área de la medicina física y rehabilitación.
¿Cuál fue la duración del tratamiento?
El proceso de transformación muscular y funcional se documentó a través de un ciclo terapéutico intensivo diseñado para observar cambios a corto plazo. La intervención consistió en un protocolo de 10 sesiones de rehabilitación, aplicadas con una frecuencia de dos veces por semana, lo que permitió evaluar efectos inmediatos y posteriores a la intervención. El estudio fue recibido para su revisión en agosto de 2024 y sus resultados finales se publicaron en febrero de 2025 en el International Journal of Morphology. Este marco temporal permitió a los investigadores capturar el "efecto tiempo" en la recuperación biológica del paciente. Cada sesión, que duraba aproximadamente 30 minutos de terapia neuromotriz más la aplicación de la corriente de Hufschmidt, fue un paso crítico para demostrar que incluso en etapas crónicas del ACV, el sistema musculoesquelético mantiene una plasticidad capaz de responder al estímulo eléctrico.
¿Por qué es vital usar Hufschmidt?
La relevancia de este hallazgo reside en su capacidad para ofrecer una alternativa terapéutica a la atrofia y la rigidez que suelen estancar la rehabilitación convencional. Este estudio es importante porque demuestra que la corriente de Hufschmidt puede modular la espasticidad y mejorar el trofismo muscular, abordando limitaciones que la terapia neuromotriz por sí sola no siempre logra superar. La espasticidad es un desorden motor que afecta hasta al 43 % de los sobrevivientes de un ACV, interfiriendo gravemente en su calidad de vida y autonomía. Al aplicar esta corriente rítmica de baja frecuencia, se busca "romper" el patrón de contracción anormal y facilitar que los músculos antagonistas, como el tríceps, vuelvan a activarse. Esto no solo mejora la estética del brazo, sino que proporciona la base estructural necesaria para que el paciente pueda realizar alcances y apoyos esenciales para su independencia.
¿Cuál fue el propósito del estudio?
El objetivo central de la investigación fue comparar la efectividad de una terapia combinada frente al tratamiento estándar para mejorar la condición física del brazo parético. El propósito de la intervención fue determinar los efectos de la electroterapia neuromuscular asociada a terapia neuromotriz sobre la masa muscular, funcionalidad y espasticidad del miembro superior tras un ACV. Los investigadores buscaban proveer evidencia clínica sobre cómo la tecnología de electroterapia puede potenciar la recuperación motora. No se trataba solo de generar contracciones aisladas, sino de evaluar si este aumento en el grosor muscular se traducía en una mayor fuerza extensora y una mejor puntuación en la escala de funcionalidad ARAT. En última instancia, el fin es mejorar la utilización del hemicuerpo afectado en las tareas cotidianas, previniendo complicaciones secundarias como caídas o deformidades articulares debidas al desuso muscular.
¿Cómo se aplicó la electroterapia?
La metodología empleada fue un diseño experimental prospectivo simple ciego que integró ejercicios de control motor con impulsos eléctricos precisos. La hipertrofia se logró mediante la aplicación de 20 dosis de corriente continua de baja frecuencia (0,83 Hz) sobre los puntos motores de los músculos bíceps y tríceps, combinadas con ejercicios de alineación postural y carga de peso. Mientras el grupo control solo realizaba ejercicios neuromotrices como movilización de conos o balones, el grupo experimental recibía la corriente de Hufschmidt para provocar contracciones rítmicas. Los terapeutas utilizaron equipos de terapia combinada para aplicar dos canales de estimulación, buscando inhibir el músculo espástico y activar su antagonista simultáneamente. Esta sinergia permitió que, al finalizar las 10 sesiones, se registrara un aumento real del grosor del bíceps braquial de 3.27 a 3.48 cm en el grupo que recibió la estimulación eléctrica.
¿Qué concluyeron los especialistas?
Los expertos de la Universidad de La Frontera concluyen que la electroterapia es un recurso con un potencial clínico subutilizado en la rehabilitación del ictus. Los expertos señalan que la asociación entre la corriente de Hufschmidt y la terapia neuromotriz genera cambios positivos en el grosor muscular y la fuerza extensora de codo en el miembro superior parético. Destacan que, aunque la funcionalidad mejora en todos los pacientes debido al proceso rehabilitador, el grupo con electroestimulación mostró una tendencia superior en la ganancia de masa muscular y fuerza. Los investigadores subrayan que la estimulación directa del músculo espástico desencadena una autoinhibición que permite "liberar" al brazo de su postura rígida, facilitando una contracción visible y funcional del tríceps braquial. Esta evidencia refuerza la necesidad de integrar protocolos tecnológicos estandarizados en las unidades de fisioterapia neurológica para maximizar los beneficios biológicos del tratamiento.
¿Cuáles son los pasos a seguir?
A pesar de los resultados alentadores, el equipo investigador reconoce que este es solo el comienzo de una línea de estudio más profunda en Chile. Las investigaciones futuras deben incluir muestras de pacientes más grandes y evaluar factores como la gravedad del daño cerebral y el tiempo de evolución del ACV para consolidar estos hallazgos. Dado que fue un estudio piloto con 10 personas, es imperativo realizar ensayos clínicos aleatorizados que permitan extrapolar estos beneficios a una población mayor. También se plantea el desafío de explorar si este aumento en el grosor muscular se mantiene a largo plazo y cómo impacta directamente en la calidad de vida percibida por el usuario. El camino hacia una neurorrehabilitación de precisión requiere de una valoración cuantitativa y rigurosa que defina con exactitud los parámetros de corriente ideales para cada etapa de la recuperación post-ACV.
¿Qué nos deja este estudio piloto?
En conclusión, el estudio realizado en Temuco reafirma que la electroterapia neuromuscular no es un mero accesorio, sino un catalizador biológico capaz de inducir hipertrofia muscular en condiciones de parálisis crónica. La combinación de la corriente de Hufschmidt con ejercicios neuromotrices demostró que es posible aumentar el grosor del bíceps braquial y mejorar la fuerza de los extensores, proporcionando al paciente una estructura física más robusta para su recuperación funcional. Aunque la espasticidad sigue siendo un reto complejo, este hallazgo abre una puerta a tratamientos más efectivos y personalizados en la fisioterapia chilena. La perspectiva es clara: al reconstruir la masa muscular dañada, estamos entregando a las personas que han sobrevivido a un ACV las herramientas físicas necesarias para intentar reconquistar su autonomía, movimiento a movimiento.
Tres Ideas Principales
¿Aumenta el grosor del bíceps braquial tras un ACV?
La integración de la corriente de Hufschmidt y la terapia neuromotriz incrementa significativamente el trofismo en el miembro superior parético.
A través de ecografía clínica de alta resolución, los investigadores documentaron un aumento en el grosor muscular del bíceps (de 3,27 cm a 3,48 cm en el grupo experimental), lo que valida la eficacia de esta modalidad de electroterapia neuromuscular para inducir hipertrofia y combatir la atrofia por desuso en pacientes con ataque cerebrovascular (ACV).
¿Cómo impacta la corriente de Hufschmidt en la fuerza?
Esta técnica de estimulación rítmica de baja frecuencia potencia la fuerza de los extensores de codo y la recuperación motora global del brazo afectado.
Al facilitar una contracción visible y funcional del tríceps, la intervención mejora la capacidad de carga y los apoyos del paciente, logrando avances notables en la funcionalidad evaluada mediante la prueba ARAT (Action Research Arm Test), esencial para la autonomía en la neurorrehabilitación.
¿Es efectiva la terapia combinada en la espasticidad?
La asociación de técnicas de fisioterapia neurológica modula la espasticidad mediante mecanismos avanzados de inhibición recíproca y autoinhibición.
Aplicar canales de corriente sobre el músculo espástico y su antagonista reduce la resistencia al estiramiento pasivo, optimizando los resultados de la rehabilitación convencional y permitiendo un control motor más fluido en el miembro superior de usuarios en etapas crónicas.
Equipo de Investigadores
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Patricio Bernedo-Schirmer
- Universidad de La Frontera, Facultad de Medicina, Departamento de Ciencias de la Rehabilitación
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Fernando Valenzuela-Aedo
- Universidad de La Frontera, Facultad de Medicina, Departamento de Ciencias de la Rehabilitación
- Universidad de La Frontera, Doctorado en Ciencias Morfológicas
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Matías Barrera-Sepúlveda
- Universidad de La Frontera, Facultad de Medicina, Departamento de Ciencias de la Rehabilitación
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Juan Carranza-Leiva
- Universidad de La Frontera, Facultad de Medicina, Departamento de Ciencias de la Rehabilitación
- Clínica Medifis
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Macarena Artigas-Arias
- Universidad de La Frontera, Doctorado en Ciencias mención Biología Celular y Molecular Aplicada
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Gabriel Nasri Marzuca-Nassr
- Universidad de La Frontera, Facultad de Medicina, Departamento de Ciencias de la Rehabilitación
- Universidad de La Frontera, Doctorado en Ciencias Morfológicas
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Arlette Doussoulin-Sanhueza
- Universidad de La Frontera, Facultad de Medicina, Departamento de Ciencias de la Rehabilitación
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